🏔️ Cuencas Cordilleranas
Las aguas de las cuencas cordilleranas desembocan hacia el Océano Pacífico, y concentras la mayor cantidad de glaciares de la provincia, localizados en sectores de alta montaña de la Cordillera de los Andes. Estos glaciares alimentan lagos y ríos de origen andino, funcionando como reguladores naturales del recurso hídrico y aportando agua durante los períodos de menor precipitación. Además de su relevancia hidrológica, estos ambientes poseen un enorme valor ecológico y paisajístico, formando parte de ecosistemas de gran biodiversidad y atractivo turístico.
De estas cuencas dependen localidades como Esquel, Lago Puelo, El Hoyo, Cholila, Trevelin, Epuyén, entre otras.
Glaciar (descubierto y cubierto): cuerpo de hielo permanente generado sobre la superficie terrestre a partir de la compactación y recristalización de la nieve, con o sin cobertura detrítica significativa, que sea visible por períodos de al menos 2 años, con evidencias de movimiento por gravedad (grietas, ojivas, morenas medias) o no (*) y de un área mayor o igual que 0,01 km2 (una hectárea).
(*): Dentro de esta definición de glaciar se incluyen a los manchones de nieve permanentes / glaciaretes que como no tienen evidencia de movimiento, en general no se consideran glaciares. Sin embargo, dado que los manchones de nieve permanentes / glaciaretes son reservas significativas de agua en estado sólido, se han incluido en el inventario.
Glaciar de escombros: cuerpo de detrito congelado y hielo, con evidencias de movimiento por acción de la gravedad y deformación plástica del permafrost, cuyo origen está relacionado con los procesos criogénicos asociados con suelo permanentemente congelado y con hielo subterráneo o con el hielo proveniente de glaciares descubiertos y cubiertos, y de un área mayor o igual que 0,01 km2 (una hectárea). Los glaciares de escombros dependen fuertemente del aporte de detritos, nieve y hielo.
Los glaciares de escombros se pueden clasificar por su grado de actividad en activos, inactivos y fósiles (Haeberli 1985; Ikeda 2004). Los glaciares de escombros activos presentan frentes abruptos (>35º) con lineamientos de flujo, crestas y surcos longitudinales y transversales bien definidos.
